El mercado inmobiliario está en auge. La subida del valor de la vivienda y el alza en los  precios del alquiler hacen que surjan dudas a la hora de elegir entre alquilar o comprar la vivienda habitual.

Otro problema, de tantos, del trabajador autónomo, al no ser asalariado, no tener una previsión de ingresos a largo plazo, cotizar por la base mínima para ahorrar costes …., es demostrar la capacidad económica para solicitar una hipoteca y/o garantizar el alquiler de una vivienda.

Las entidades bancarias y financieras solicitan, entre otras, la siguiente documentación:

A la hora de alquilar nos encontramos que el arrendador, para garantizar la renta, solicita aval bancario, fiadores e incluso la nómina del arrendatario, lo que le supone al trabajador autónomo una barrera infranqueable.

La incorrecta llevanza de registros fiscales o contabilidades que no reflejan la imagen fiel de la empresa hacen que las obligaciones tributarias no evidencien capacidad económica suficiente para hacer frente a este problema.

Además, el pequeño empresario que necesite de un plan de viabilidad de su empresa tendrá que recurrir a profesionales  y sumar este coste a sus planes de adquirir una vivienda.

Por último, recomendamos solicitar asesoramiento si está pensando en dar este paso antes de perder tiempo e incurrir en costes innecesarios.