Ticket o factura para deducir gastos

A vueltas con la seguridad jurídica en el derecho tributario tras la reciente sentencia del TSJ de Cataluña en la que plantea la posibilidad de deducción de un gasto de desplazamiento relacionado con la actividad económica con un simple ticket sin la necesidad de aportar factura.

La seguridad jurídica es un principio en derecho que garantiza al contribuyente la certeza de planificar y organizar su actividad económica. Pronunciamientos de este calibre dejan tanto al asesor fiscal como a su cliente en tierra de nadie ante esos gastos justificados por tickets cuya deducción estará bajo el criterio del funcionario que nos toque.

El reglamento de facturación expone claramente que un ticket no reúne los requisitos de una factura. A ello, se le une el artículo 106 de la Ley General Tributaria: «Los gastos deducibles y las deducciones que se practiquen, cuando estén originados por operaciones realizadas por empresarios o profesionales, deberán justificarse, de forma prioritaria, mediante la factura entregada por el empresario o profesional que haya realizado la correspondiente operación o mediante el documento sustitutivo emitido con ocasión de su realización que cumplan en ambos supuestos los requisitos señalados en la normativa tributaria .»

El registrar el ticket en los libros contables no es garantía de que el gasto sea admitido como deducible al carecer de determinados datos obligatorios para ello y su correlación con los ingresos de la actividad desarrollada.

Nuevamente, nos encontramos, en el ámbito del derecho tributario, con “sentencia versus criterio de la Agencia Tributaria”, por lo que tenemos que evitar lanzar las campanas al vuelo con este tema. La sentencia se circunscribe a un tema concreto y nos servirá  como fundamento de derecho ante un recurso contra una sanción impuesta por este motivo.

Recordar por último, que estamos hablando, todo el tiempo, del ticket como “posible” gasto en el  Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. En el Impuesto sobre el Valor Añadido, para que la cuota soportada sea deducible, recordamos, el único documento probatorio es la factura.

Ezequiel Arauz Salmerón