Sillas Cofradias Hacienda

El IVA, Cofradias vs. Hacienda

La problemática está servida. La Agencia Tributaria comunica a las Cofradías y Hermandades de la Iglesia Católica que tienen la obligación de repercutir el tipo del 21% del Impuesto sobre el Valor Añadido a la actividad de alquiler de sillas y palcos en las carreras oficiales de Semana Santa.

No es incompatible ser una entidad sin ánimo de lucro y tener excedentes positivos (beneficios) procedentes de una actividad económica para financiar labores sociales y de caridad. Recordemos  que el Impuesto sobre el Valor Añadido  es un tributo de naturaleza indirecta aplicable al consumo doméstico de bienes y servicios producidos, que gravar las entregas de bienes y prestaciones de servicios que realizan empresarios y profesionales.

La cuestión es, si consideramos la actividad de alquiler de sillas y palcos una explotación económica al ser accesoria y posiblemente no recogida en los estatutos de estas entidades sin ánimo de lucro por más que se apele a la labor altruista que llevan a cabo durante todo el año.

El alquiler de las sillas no está acotado a los miembros de las hermandades, es un negocio abierto en una economía de libre mercado y como tal, conforme a la normativa tributaria, sujeta al IVA. Por otro lado, se da otra premisa, la ordenación por cuenta propia de medios de producción y de recursos humanos interviniendo en la distribución del servicio.

Acertado ha sido optar por parte de las cofradías andaluzas asumir el criterio de la Administración Tributaria y repercutir el Impuesto sobre el Valor Añadido al precio establecido por el alquiler de sillas y palcos.

Ahora toca sentarse y, como han manifestado, “negociar” la exención del impuesto o la aplicación del tipo reducido del 10% conocido como IVA cultural, el mismo que se aplica a bibliotecas, archivos y centros de documentación, museos, galerías de arte, pinacotecas, teatros, circos, festejos taurinos, conciertos, y a los demás espectáculos culturales en vivo, opción esta, más acertada que solicitar la exención.

Un mal trago será aceptar por parte del mundo cofrade el número 6.º del apartado uno.2 del artículo 91 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido, esto es, la aplicación del tipo del 10% para esta manifestación religiosa, al ser equiparable las estaciones de penitencia con un espectáculo cultural en vivo.

Esperemos que las negociaciones con la Administración dejen satisfecha a ambas partes, Cofradías y Hacienda, y que la Sra. Montero, Ministra de Hacienda, no despida a los representantes cofrades con aquel eslogan que utiliza a veces la Iglesia Católica para recaudar el “diezmo”:

“Dios ama a quien da con alegría” 2. Cor. 9.7