Una de las novedades que nos aporta la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo y que tendrá efecto a partir del 1 de enero de 2018 es el gasto de suministro de viviendas afecta a la actividad.

Básicamente estos suministros se restringen a: agua, electricidad, gas, telefonía e internet y su porcentaje a aplicar es el 30% a la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad respecto a su superficie total, salvo que se pruebe un porcentaje superior o inferior.

El ejemplo aportado por la AEAT es el siguiente:

La Administración Tributaria podrá comprobar, en cualquier momento,  si el porcentaje afecto a la actividad de la vivienda es el correcto.